lunes, 25 de febrero de 2013

DISREFLEXIA AUTONÓMICA



La disreflexia autonómica es una de las complicaciones específicas de las personas con una lesión medular. Como profesionales sanitarios nos podemos encontrar en medio de una sesión de rehabilitación con una persona con este tipo de lesión y que tenga un episodio de disreflexia. Y muchas veces no se nos comenta en la formación. Por ese motivo considero que puede ser útil saber de qué se trata y cómo actuar.

No se conoce exactamente su patofisiología, pero se atribuye a la desconexión de los sistemas nerviosos simpático y parasimpático con el control superior y a la alteración de la relación entre ellos.
Habitualmente se produce en lesiones a nivel de T6 o superior, siendo más probable en lesiones altas y completas (91%) que en incompletas (27%). Es más frecuente en los primeros meses tras la lesión, pero se puede producir en cualquier momento.
Su intensidad también puede ser muy variada, desde una simple molestia a una hemorragia intracraneal e incluso la muerte. De ahí la importancia de saberlo identificar, puesto que puede convertirse en una emergencia.
  • Signos y síntomas:
    • Aumento de la presión arterial
    • Bradicardia
    • Cefalea
    • Enrojecimiento
    • Sudoración
    • Otros: piloerección, visión borrosa, ansiedad, dificultad para respirar...
  • Causas: una gran variedad de estímulos nocivos y no nocivos pueden desencadenar la disreflexia, siendo los más comunes:
    • Vejiga neurógena (distensión, infección, cateterismos, litiasis...)
    • Intestino neurógeno (restreñimiento, hemorroides...)
    • Alteraciones cutáneas (UPP, uñas encarnadas...)
    • Relaciones sexuales
    • Parto
Si nos encontramos ante la situación descrita lo primero que debemos hacer es incorporar a la persona (sentarlo, bajarle las piernas...) para disminuir la presión arterial. A partir de aquí podemos intentar descubrir qué lo ha provocado (ropa apretada, algún problema con un catéter...) y sobretodo avisar al médico responsable.



Para más información: 

miércoles, 20 de febrero de 2013

BAD RAGAZ OR GOOD RAGAZ?




Seguimos con la batería de técnicas de terapia acuática. Esta vez, @davidarsu y una servidora os hablaremos de un método específico de fisioterapia: Bad Ragaz Ring Method®

Fue desarrollado por un grupo de fisioterapeutas en un balneario de un pueblo suizo llamado Bad Ragaz. Se basa en los principios del FNP de Kabat, Knott y Voss. No es FNP introducido directamente en agua, está adaptado al medio, pero comparte varios factores: resistencia adaptada, estimulación (táctil, verbal, visual…), patrones, tracción/compresión, estiramiento, irradiación, sincronismo… 
Por supuesto hay que tener en cuenta las propiedades del agua, de las que resaltan sobre todo dos:
  • Inestabilidad: el fisioterapeuta debe dar un punto fijo y para ello debe adoptar una posición estable (se recomienda no sumergirse por encima de T9)
  • Resistencia: a parte de la resistencia manual que aplica el fisioterapeuta también se juega con la resistencia que ofrece el agua. Por ejemplo, el fisioterapeuta inicia el movimiento y a continuación se pide una contracción activa del paciente que implique luchar contra la resistencia del agua (o a favor del agua, en función del objetivo). Para poder "jugar" con esta propiedad es importante que el paciente esté en la superficie del agua (ni demasiado sumergido, ni demasiado fuera). Las flotaciones o anillos (en cuello, pelvis -S2- y tobillos) hinchados debidamente nos permiten obtener el nivel de inmersión deseado.
Se puede utilizar con varios objetivos, pero básicamente actúa a nivel de estructura y función (en el marco de la CIF). Principalmente es útil para ganar furza muscular (en otros ejercicios de terapia acuática sólo se puede llegar a un Daniels de 3, pero el BRRM permite llegar a 5), disminuir el dolor, mejorar la coordinación, aumentar el rango articular...

Para ello nos podemos servir de varios patrones de tronco, miembro superior y miembro inferior teniendo en cuenta factores como:
  • Aplicación del patrón de manera simétrica o asimétrica, unilateral o bilateral, isotónico o isométrico
  • Fisiología del ejercicio: tiempo de la sesión (15-30’), tiempo de la contracción, tiempo de la relajación, intensidad…
  • Progresión según aprendizaje motor
  • Técnicas específicas según los objetivos: iniciación rítmica, combinación de isotónicos, mantenimiento-relajación, contracción-relajación, estiramiento o contracciones repetidas, sincronismo para el énfasis e inversión dinámica.
  • Reacciones asociadas. A veces, más que el propio patrón en sí mismo, nos pueden interesar más las reacciones asociadas a este, por ejemplo en caso de que exista dolor para movilizar la extremidad indirectamente.
Uno de los puntos a favor del BRRM es que es un tratamiento individualizado fisioterapeuta-paciente, pero hay que tener en cuenta que sólo se puede aplicar en pacientes que presenten unos déficits concretos, como pasa con el FNP. Mayoritariamente se utiliza en personas con alteraciones reumatológicas o neurológicas.

Finalmente recordar que es un método de ejercicio activo, sólo encontramos movimientos pasivos a la hora de enseñar el movimiento deseado o de situar la extremidad en una posición concreta.


Por supuesto, estáis invitados a compartir cualquier duda, experiencia o comentario :)